
Violencia
ginecobstétrica
Si bien en nuestro país la Violencia Ginecobstétrica (VGO) no es un delito que está definido en la ley, es una violencia que se ha naturalizado y normalizado; muchas mujeres y personas con capacidad de gestar experimentan un trato deshumanizado, de vulneración de derechos y traumático en relación con la atención en salud ginecológica y obstétrica en diferentes momentos de su vida.
La VGO es un espacio donde se encuentran violencias estructurales importantes:
La violencia institucional
La violencia de género contra la mujer y personas con capacidad de gestar.
Este tipo de violencia vulnera:
Los derechos humanos
Los derechos sexuales y reproductivos
El derecho a la salud.
El derecho a decidir autónomamente
Otros derechos fundamentales
La VGO se presenta en el ámbito social, familiar, y más comúnmente en el marco de la prestación de servicios de salud, cuando se reciben agresiones verbales, físicas, psicológicas, emocionales, o simbólicas, afectando el bienestar y la capacidad de decidir de manera libre, con la consecuente pérdida de autonomía, de las mujeres y las personas con capacidad de gestar, sobre sus propios cuerpos, sus propias experiencias sexuales y reproductivas.
Dentro de los diferentes eventos de la salud sexual y reproductiva que puede experimentar una mujer o persona con capacidad de gestar,la experiencia en el parto y nacimiento afecta ampliamente la salud física y emocional de madre o persona gestante y bebé.
El parto es un evento de gran transformación y sensibilidad tanto a nivel biológico como afectivo. Una madre o persona gestante con una experiencia negativa de parto, en la que no se haya respetado su proceso fisiológico, emocional, no se hayan respetado sus decisiones, o que haya sufrido otras expresiones de violencia ginecobstétrica puede llegar a sufrir graves afectaciones en su salud física y mental.
Como sociedad, es nuestro deber exigirle al Estado, a la comunidad internacional, al sistema de salud, a profesionales y agentes de salud, un marco normativo que contenga políticas públicas y estrategias para prevenir la VGO. Es nuestra responsabilidad trabajar conjuntamente por la construcción de un país en paz desde el nacimiento en equidad.

Categorías de VGO
La VGO es mundialmente reconocida como un problema generalizado de salud pública y como una violación sistemática de los derechos humanos de las mujeres y personas que gestan. Desde el ámbito académico varias organizaciones e instituciones han realizado investigaciones, estudios y encuestas al respecto.
En el MNSSR dividimos la VGO en categorías teniendo en cuenta el contexto y realidad de nuestro país. Con esto queremos favorecer la identificación de las diferentes expresiones de este tipo de violencia con el objetivo que puedas nombrarla, prevenirla y denunciarla.
Abuso físico
Cuando te maltratan físicamente, golpean o realizan prácticas o procedimientos invasivos de manera forzada, sean estos durante una consulta ginecológica, durante el trabajo de parto, parto y posparto o durante la interrupción del embarazo sea esta voluntaria o no.
Este tipo de violencia también se evidencia cuando:
- Te separan bruscamente las piernas o se ejerce fuerza sobre cualquier parte de tu cuerpo.
- Te amarran, impiden o restringen tu movilidad.
- Te hacen procedimientos sin analgesia o anestesia o se te niega el acceso a la epidural.
- Te hacen una episiotomía rutinariamente (Corte en el periné de la vagina al ano)
- Al suturar la episiotomía te hacen el “punto para el marido” en la vagina
- Te aprietan la panza para empujar el bebé (Maniobra de Kristeller)
- Te tapan la boca para silenciar tus gritos
- Eres víctima de violencia sexual en el marco de la atención ginecobstétrica
Abuso psicológico y/o emocional y atención no digna
Cuando recibes un trato deshumanizado, abusivo, cruel, grosero, humillante, burlas, observaciones sexistas, infantilización, juzgamiento, aislamiento, invalidación del dolor, o estigmatización por tus decisiones sexuales y reproductivas.
Este tipo de violencia también se evidencia cuando:
- Te prohíben o ponen barreras para tener compañía o te obligan al acompañamiento de una persona que no deseas.
- Recibes un trato hostil, te gritan, amenazan o maltratan por tus decisiones sobre la gestación, parto y/o IVE.
- Te presionan o cohesionan a realizarte un procedimiento que no deseas o que no tenga justificación ni sustento científico.
- Te hacen comentarios que invaliden tu dolor, te infantilizan o generan humillación como: “ ¡Ay! estas viejas tan flojas.” “Ahora si no quiere abrir las piernas”, “¿Quién es el que sabe aquí, usted o yo que estudié para esto?” “¿Al hacerlo también gritaba así?” “Mamita, si no colabora me va tocar echarle cuchillo” “Mamita, pórtese bien si no va a ser peor”
- Te hacen comentarios denigrantes sobre tu cuerpo.
- Omiten información sobre la evolución del parto o el estado de salud del bebé.
- Te hacen comentarios que hagan burla o cuestionen de manera denigrante las decisiones personales relacionadas a tu salud sexual y reproductiva. Por ejemplo: “¿no toma pastillas? ¿acaso se cree la Virgen María?” “Ahora quieren parir como una indias”, “Comer placenta es de salvajes”.
- Amenazan con quitarte al/la recién nacido/a.
- Recibes comentarios que invalidan tus sentimientos durante el posparto y/o duelo gestacional.
- Sientes la necesidad de ayuda psicológica o terapia para superar las secuelas o malos recuerdos de tu parto, una atención ginecológica o IVE y tu EPS o institución de salud la aplaza o la niega.
- Te amenazan y culpabilizan por resultados indeseados en ti o el/la recién nacido/a.
- Te ignoran o aíslan durante el trabajo de parto por manifestar miedo, dolor o ansiedad.
- Al tener una pérdida gestacional, perinatal o neonatal, o en postaborto te alojan con las madres con recién nacidos vivos.
- Te estigmatizan por optar por la interrupción voluntaria de tu embarazo.
- Te presionan a tener un parto vaginal cuando tus condiciones de salud física o mental no lo permiten.
Atención sin consentimiento
Ocurre cuando no se te pide consentimiento en lo absoluto (verbal o escrito) o cuando se realizan procedimientos en contra de tu voluntad. Y se evidencia antes de realizar cualquier procedimiento, en la medida en que no se te da toda la información necesaria para que des tu consentimiento, rechazo o aprobación informada para la realización de este.
Este tipo de violencia también se evidencia cuando:
- Te separan de tu recién nacido sin justificación ni consentimiento.
- Alimentan con leche de fórmula o agua al recién nacido sin tu consentimiento o el de tu pareja.
- Te esterilizan o te practican un aborto sin tu consentimiento.
- No te informan ni piden permiso para que un estudiante te realice un procedimiento.
- Te hacen firmar consentimientos en blanco o sin las debidas formalidades.
- Al explicarte un procedimiento y pedir tu consentimiento informado omiten información clara, completa, oportuna y adecuada a tu nivel educativo y cultural.
Atención sin confidencialidad/ intimidad:
Cuando las consultas y procedimientos ginecológicos, trabajo de parto o parto no se realizan en un espacio que garantice la intimidad visual, espacial y auditiva.
Este tipo de violencia también se evidencia cuando:
- Existe una falta de respeto por la intimidad y confidencialidad de la información obtenida/aportada.
- Se comparte tu información sin autorización. Tu caso es el “chisme de corredor”.
- No te permiten privacidad para tu trabajo de parto.
Discriminación
Si se te niega, da un trato hostil o te hacen comentarios denigrantes en la atención de cualquiera de tus consultas o procedimientos ginecológicos y obstétricos por tu identidad o expresión de género, estrato socioeconómico, raza, orientación sexual, religión, nivel educativo, discapacidad, o formas de tomar tus decisiones en el ejercicio de tus derechos sexuales y reproductivos.
Este tipo de violencia también se evidencia cuando:
- Te niegan el acceso a cualquier servicio de salud sexual y reproductiva por tu expresión, orientación o identidad de género.
- Te niegan el acceso a cualquier servicio de salud sexual y reproductiva por ser VIH positivo.
- No hay un intérprete disponible para tu lengua.
- No hay facilidades de ingreso de acuerdo a tu discapacidad.
Atención precaria o desactualizada
Este tipo de abuso se evidencia cuando la atención que recibes no sigue evidencia científica actualizada internacional o nacional. Y por lo tanto, la atención se basa en protocolos estandarizados que no respetan tus decisiones y son diseñados desde lógicas económicas donde las instituciones privadas se centran en ganancias y reducción de gastos o no hay presencia del Estado que asegure atención de calidad.
Este tipo de violencia también se evidencia cuando:
- Existe una falta de cobertura al Sistema de Salud o barreras de acceso.
- Las instituciones médicas no tienen el personal idóneo para atender (no suficiente personal, falta de especialistas en neonatología, anestesiología, obstetricia, pediatría, lactancia, etc.) o no cuentan con la infraestructura o los insumos apropiados.
- No se proporcionan las facilidades de traslado a los centros de atención más cercanos.
- La atención que recibes sigue prácticas desactualizadas, sin evidencia científica y/o desaconsejadas por la OMS como exceso de medicación o intervenciones innecesarias.
- Te retienen a ti o a tu recién nacido/a por falta de pago.
- Se niegan o ponen barreras para que puedas acceder a la atención idónea (exámenes diagnósticos, ecografías, etc.)
- Te suministran medicamentos que no están justificados cuando estás en trabajo de parto o no respetan los tiempos ni las posibilidades de un parto fisiológico.
Trato humillante, violento u hostil por decidir parir en casa
En Colombia a pesar de que la posibilidad de parir en casa no es ilegal, no está integrada al Sistema de Salud y existen muchas creencias erróneas y mitos acerca de la partería y el parto en casa. Por ejemplo la idea de que es insalubre y peligroso. Debido a esto muchos profesionales del sistema de salud desaconsejan el parto en casa. Esto se refleja en la estigmatización a las mujeres, personas con capacidad de gestar y familias que optan por parto planificado en casa.
Este tipo de violencia también se evidencia cuando:
- Los/las profesionales de la salud cuestionan de manera denigrante tu decisión de ejercer tu derecho a decidir dónde y con quién parir.
- Al informar que tuviste un parto en casa te realizan revisiones ginecoobstétricas en las que los procedimientos se realizan de una manera brusca físicamente y te hacen comentarios hostiles.
- Existen barreras de acceso a servicios de salud para la madre y el/la bebé después del parto.
- Existen barreras de acceso al reconocimiento jurídico como el registro de nacido vivo o licencia de maternidad.
- Le adjudican cualquier complicación de salud del bebé al hecho de haber nacido en casa sin evidencia alguna.
En 2024 el MNSSR publicó el informe de resultados de la Primera Encuesta Nacional de Parto y Nacimiento cuyos resultados evidencian las diferentes violencias a las que son expuestas las mujeres y personas que gestan en Colombia. Te invitamos a leerlo acá.
El MNSSR realizó en 2018 el foro “Mujeres y Diálogos sobre Violencia Obstétrica y Parto Respetado para la Construcción de Paz” donde por mesas de trabajo se mediaron discusiones y análisis de diferentes temáticas alrededor de la salud sexual y reproductiva entre ellos la VGO y se llegó a importantes conclusiones y definiciones sobre esta problemática a nivel nacional.